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Filosofía del conocimiento e Interculturalidad en Latinoamérica PDF Imprimir Correo

Álvaro Márquez



La filosofía intercultural en América Latina considera que sólo a través de un reconocimiento del otro en su origen e identidad es posible la liberación del pensamiento y la racionalidad de la cultura colonial hegemónica presentes desde el “descubrimiento” de América hasta nuestros días.

El investigador Álvaro Márquez Dr. en Filosofía egresado de la Universidad de París y docente de la Escuela de Filosofía de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad del Zulia, afirma que en la esfera del despliegue ontológico de la intersubjetividad se manifiestan los orígenes auténticos de nuestras culturas en sus praxis ancestrales. Por consiguiente, la insurgencia del otro es el resultado dialéctico de una conciencia fenomenológica de la existencia del ser en su alteridad, donde la libertad hace posible un encuentro sin las alienaciones que surgen de una cultura cuando ésta presume su superioridad.

 

Investigador Álvaro Márquez


Márquez considera que la información obtenida de la data que existe en la Universidad del Zulia (LUZ) se crea la primera red informática, con el fin de organizar equipos o comunidades en investigación y así favorecer los artículos de investigaciones científicas que sirven de insumo para la revista Utopía y Praxis Latinoamericana, la cual se crea dando origen a un nuevo proyecto con el nombre Interculturalidad y razón epistémica en América Latina

El Programa Condes “Interculturalidad y razón epistémica en América Latina” enmarcado en la línea de investigación “Problemas teóricos y metodológicos de las Investigaciones Epistemológica en Ciencias Sociales”  y adscrito al Centro de Estudios Sociológico y Antropológicos (CESA) de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad del Zulia (LUZ), es una línea de investigación.

 

Esta línea estudia el tema de la racionalidad epistémica en el desarrollo de la filosofía intercultural e indaga el universo de construcción racional que tiene toda cultura para expresarse asimismo con respecto a los demás. Empieza a través de un discurso donde se privilegia el dialogo con la palabra que se organiza y se compone para enunciar su mensaje, su misión, su metáfora, su concepto frente al mundo. Además, estudia la problemática que existe en el fondo de toda realidad un sustrato de consciencia, de pensamiento y de racionalidad.

 

Los objetivos planteados en esta investigación están vinculado al desarrollo de las diferentes corrientes epistémicas desde sus inicios en América Latina, estas son:

 

 

  • Analizar el desarrollo filosófico de las Ciencias Sociales en América Latina a partir de la Modernidad.
  • Explicar las diferentes corrientes epistémicas y sus tendencias en América Latina.
  • Interpretar la formación de una ciudadanía intercultural y sus roles sociales en el desarrollo de las Ciencias y la Política Latinoamericana

 

Es por ello, que la preocupación del investigador ha sido el desarrollo de la Filosofía Política Latinoamericana llevando la propuesta de progresar en América Latina una concesión Intercultural de la Filosofía, siguiendo a varios filósofos entre los que se encuentra Raúl Febres Betancourt y a Enrique Dulce quienes consideran que se puede generar una praxis emancipadora de las formas coloniales de la Filosofía en la Modernidad.


Esta propuesta implica que puede desarrollar una mejor Filosofía desde una práctica donde el dialogo entre culturas y la manera de encuentro de las mismas de origen a la interculturalidad, es decir, la interculturalidad es una idea que en América Latina es importante para los nativos del continente, porque se distingue de la Multiculturalidad que es aquella filosofía que trabaja en el pensamiento Europeo, siendo ésta un conjunto de formaciones históricas donde el uso y la práctica de ciertas tradiciones se caracterizan dándole uso a ese valor, donde las personas se asocian a ese convivir llamado Cultura.

La importancia de esta interculturalidad,  afirma Álvaro Márquez, se convierte en un Reconocimiento en la práctica, donde una cultura se reconoce desde el punto de vista de su autoconsciencia histórica. Esto significa que existe una práctica permanente de transformación y reconstrucción del uso cultural en la que se desarrollan los valores, significando que se puede constatar y crear un mecanismo de autodefensa al respecto de otras culturas que son colonizadoras de la cultura social latinoamericana; en otras palabras esta cultura de la dominación, hace uso noción de mercado, consumo y publicidad que subyace en el intercambio cultural, reflejando su superioridad cultural.

 

Para Márquez las corrientes epistémicas actuales se diferencian de las corrientes epistémica anteriores, porque las tradicionales provienen de un paradigma positivista y se encuentra caracterizado debido a que tiene conocimiento que se está validando del grado de la verdad que existe, este grado de verdad contiene un paradigma de la concesión experimental de la naturaleza que trata de trasladarse a las ciencias sociales.

 

Racionalidad Epistémica en América Latina


El investigador  determina que la racionalidad epistémica puede presumir cuantas etnias nativas existen en nuestro país, incluyendo las diferentes formas de mundo, lenguas y culturas que son totalmente diferentes entre sí, con respecto a cualquier otra para comprender nuestra relación de vida con el mundo. Esta racionalidad en términos filosóficos se llama Epistémica, porque se puede codificar, creando un sistema y una gramática que permita expresar el universo de comprensión de pensamientos, por ello es necesario trabajar duramente para establecer así la racionalidad no colonial de una postmodernidad, de un pensamiento enmancipatorio, alternativo, liberador en América Latina que está abierto a la diversidad de otras culturas.

 

Desde el punto de vista del investigador Márquez, la colectividad latina es repetidora y no creadora de valores culturales, lo cual implicaría una relación colonial que existe en una cultura hegemónica dominante con respecto a su prácticas y la absorción de otras culturas para reproducir o repetir esas prácticas como si fuesen originalmente forma de su cultura, en el cual es obvio que el proceso de alienación es un desarrollo simbólico, estético, afectivo y subliminal, la cual se opone a todo concepto antropológico de cultura genérica, autentica y original.

 

Cultura Wayuu en la actualidad


Márquez nos explica que en la cultura guajira no tiene necesidad de revalorizar su cultura porque caería en la misma trampa de la comercialización, lo cual originaría competir con aquellas culturas dominantes, creando un mercado de consumo, construcción de intercambio, de objetos estéticos culturales, como pueden ser los tapices guajiros.

 

En el caso de la cultura Wayuu el investigador Márquez considera que existen empresarios del turismo y especialista en objetos de arte que la comercializan desde el punto de vista cultural como la subasta de artesanía, pinturas y esculturas, lo cual se han ido capitalizando el trabajo artesanal donde se obliga contratar una fábrica internacional para convertirlo en una versión industrial de esta cultura que atrapa objeto culturales originales, auténticos y regionales que implican una memoria antropológica de la cultura ancestral. Para ello, estos empresarios han realizado con anterioridad un estudio de mercado, cotizando un valor excesivo de cualquier objeto que para la etnia Guajira simboliza su idiosincrasia, mientras para un turista será un objeto valioso por su colorido, estética y estatus social, es por esta razón que se trata de rescatar el valor de uso que tiene una cultura y el sentido propio en el que ese uso en esa cultura se está identificando.


Relación Estado y Sociedad


Márquez explica que la relación Estado y Sociedad es sumamente importante por dos razones, primeramente la población se desenvuelve permanentemente en el ámbito de la política y la ciudadanía porque se rigen bajo normas establecidas que reflejan derechos de vida y estos derechos crean códigos para regular, relegitimar y legalizar esas formas de vida, en otras palabras, si no existe derecho no hay sociedad, entonces la cultura no solamente tiene su parámetros de forma cultural sino también en el lenguaje, la comunicación y la forma política de conducir una ciudad.

 

 

Y segundo, la cultura tiene esa visión de ser un conjunto de relaciones de manera mucho más compleja en las cuales, la mayoría se dan de carácter político porque se encuentra dentro de un Estado, y de allí se hace hegemónica, dominante, y a la vez se transforma en poder para sobreponerse y subordinar a otras culturas.

 

Según el investigador, desde el punto de vista intercultural no es atribuible ni adjetivarle solamente a la cultura del poder en el derecho, sino que también hay que reconocer la cultura popular como una cultura de contrapeso alternativa con otra forma de legislar el derecho humano con respecto al uso de poder que son dos maneras completamente diferentes.

 

Con respecto a otras diversidades de otras epistemes culturales, Márquez hace hincapié que otras culturas particulares comprometen al ciudadano a respetar las diferencias, existe con ello una especificidad que desde el punto de vista ontológico hace saber quién es el otro y también hay una pluralidad sobre ésa especificidad con otras cosas, de la cual surge un correlato que es posible implantando que la cultura cambie desde dentro hacia fuera.

Para el experto, la concesión intercultural de hoy día no está basada en un objeto de la cultura, sino en un sujeto que cree recrear su propia cultura, es por ello que la filosofía que se defiende y se desarrolla en América Latina es una filosofía que habla de las relaciones entre las culturas, no como cosa abstracta, sino como algo práctico, de esta manera, existe una crítica interna a la cultura oficialista de cómo se regula, se regenta y se administra la institucionalidad del poder que se encuentra en las cabezas del Estado.

 

“Interculturalidad y razón epistémica en América Latina”


Márquez señala que esta investigación solamente es subvencionada por Condes, no tiene financiamiento de otra institución o fundación, la cual se desarrolla acudiendo a las alternativas de las relaciones existentes de las Tecnología de Información y Comunicación (TIC) con otras redes de investigación, publicando, editando ediciones de libros y revistas con personas de otras latitudes, de la misma manera se tiene un convenio suscrito con universidades foráneas para estudiar los problemas del tiempo en la construcción de la normativa del derecho.

 

Este Programa Condes está dirigido principalmente a la formación de investigadores en filosofía y epistemología, afirma el profesor, para desarrollar una educación intercultural con una visión ideológica de la racionalidad, y transformar políticamente el dialogo en una pragmática comunicativa, es decir, en una forma de interactuar con el otro donde no priva la violencia de la fuerza, sino por la persuasión del argumento.

 

El eje central del programa es la creación de  grupos y redes de investigación con carácter colectivo humano, que ejecuten programas de intercambio cultural, académico e investigativo y crear a nivel de Producción Científica lo que se desarrolla para generar Espacio de Discusión, Conferencia, Foros, y Charlas, llevando al escenario público esta construcción de conocimiento como información indispensable de nuestra identidad.

 

La especificidad de una cultura se encuentra en su folclor, su tradición y en sus características que la marcan como algo que es definible y donde existe una categoría que concreta y determina que un gentilicio es más caribeño o más citadino que otro, dando origen a la regionalidad que particulariza a una cultura que necesita una narrativa con que identificarla, de esta manera se concibe que el valor de la cultura vaya haciendo, recreando y transformando sus valores.




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